Hoy he recibido este correo que nos llama a la reflexión. Todas las criaturas somos obra de Dios y todos merecemos vivir felizmente. Por favor, cuidemos la única casa que tenemos (La Tierra) y a los amigos que nos acompañan en ella. Un grano de arena que cada uno de nosotros pongamos en favor del Planeta marca la diferencia.
Unos Ciclistas tras un breve descanso en una de las carreteras de Australia, se vieron sorprendidos por un pequeño Koala que tras una temporada de sequia desesperado ruega por un poco de Agua.













. Así Edwars, valiéndose de la confianza que tiene la madre canguro en los seres humanos, capturó esta hermosa fotografía































