¿Los animales realmente lloran o simplemente no tienen emociones?

El tema que he escogido para este artículo me ha llamado mucho la atención ya que al parecer para muchas personas y para los científicos no está claro que los animales tengan emociones o sentimientos, estas dos palabras están interrelacionadas entre si y me gustaría primeramente aclarar sus respectivos significados para dar una mejor explicación del tema que les expongo.

¿Qué son las emociones?

Según R. Bisquerra, las emociones pueden ser definidas como un estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o perturbación que puede ser fuerte. Son reacciones afectivas que aparecen ante eventos significativos más o menos espontáneos y cuya acción dependerá de la evaluación de la situación presentada. 
Otras personas definen a las emociones como algo que surge, ante una situación que aparece de repente, improvisto, bruscamente. No es instintivo, ni tampoco innato. Por lo tanto, es adquirido por procesos complejos como resultado del aprendizaje de una cultura y por incorporación de vivencias personales.

¿Qué son los sentimientos?

Richard. S. Lazarus, (1991), define a los sentimiento como el componente subjetivo o cognitivo de las emociones, es decir la experiencia subjetiva de las emociones. En otras palabras, la etiqueta que las personas ponen a las emociones.
Por otra parte tomando en cuenta a los sentimientos en función del contexto social y cultural que nos rodea, se lo define como el resultado de las relaciones, vivencias y experiencias de nuestra forma de actuar. Son estados afectivos, más complejos, más estables, más duraderos y menos intensos que las emociones. No es necesario que se presente un estimulo para que aparezca inmediatamente, si no que es producto de una situación progresiva que deja su marca.

Emociones vs Sentimientos

·    Las emociones se representan en el teatro del cuerpo mientras que los sentimientos se representan en el teatro de la mente.
·         Las emociones son físicas y los sentimientos son mentales
·         Las emociones son públicas y los sentimientos son privados
·         Las emociones pueden ser inconscientes pero los sentimientos son siempre conscientes.
 

Ejemplo:                                                                                                                                                                                                                                          Tu padre te obsequia un regalo 

La emoción nace de manera espontánea debido a un estímulo (el regalo), a continuación surge una valoración primaria o automática de ese estímulo: indiferente, dañino o beneficioso (en este ejemplo beneficioso). La emoción es aguda y pasa rápida pero puede convertirse en sentimiento.
En el momento que tomamos conciencia de las sensaciones (alteraciones) de nuestro cuerpo al recibir ese estímulo, la emoción se convierte en sentimiento. Es decir, en el momento que notamos que nuestro organismo sufre una alteración (mariposas en el estómago,…) y somos conscientes de ello, etiquetamos lo que estamos sintiendo (la emoción) con un sello específico, en este ejemplo tendríamos un sentimiento de tristeza, alegría, amor, etc. Aún así los sentimientos pueden persistir en ausencia de estímulos externos, cuando son generados por nosotros mismos.
Las emociones son como un mecanismo de supervivencia que todos los organismos vivos han ido evolucionando como respuesta a ciertos estímulos producidos por eventos significativos. Por lo tanto todas las diferentes especies pueden tener emociones pero al parecer solo los seres humanos están dotados de sentimientos. Los animales experimentan emociones pero no las sienten. 

 

Algunas hipótesis de científicos que afirman que los animales tienen emociones no sentimientos

Rubén Menztel, veterinario y directivo de la Asociación Latinoamericana de Zoopsiquiatría, afirma que los animales presentan grandes cantidades de emociones al igual que los seres humanos como: la ira, dolor, defensa, agresión, etc. pero a diferencia de nosotros, el comportamiento de los animales como en el caso del gato y el perro es aprendido, reaccionan de manera elaborada y es totalmente equivocado pensar que ellos sientan amor, alegría, miedo, que propiamente son sentimientos humanos que son el resultado de la autoconciencia del yo que todavía no se ha descubierto que los animales lo posean. “Si un perro se juega la vida por su dueño, no lo hace por amor, en el sentido humano de la palabra, sino por defensa, que es una emoción, no un sentimiento”
Charles Darwin (1809-1882) “En su teoría de la evolución por selección natural, sugirió que las especies evolucionaron de otras especies por un proceso de selección, las variaciones genéticas de un organismo que promueve su supervivencia perduran al ser transmitidas a sus descendientes y luego entonces pueden ser transmitidas a una población”
El filosofo Descartes (1596-1650), La posición de Descartes es conocida como el dualismo entre el Cuerpo-Mente, él aseguró que el comportamiento humano es deseado o voluntario y se presenta en diferentes situaciones a las que el hombre tiene el poder de flexibilidad de respuestas, que provienen de la mente o del alma. En cambio el comportamiento animal esta regido por procesos de respuesta automática o reflejos es decir carecen de inteligencia, estado consciente y de cualquier proceso mental análogo. Descartes define “los animales son simplemente máquinas, no poseen mente y por lo tanto son incapaces de pensar y tener acciones voluntarias”

 

Muchos psicólogos y fisiólogos todavía en la actualidad comparten la postura de Descates y señalan que el comportamiento animal está regido por dos tipos: instintivo y producto del condicionamiento. Por una parte esto sería verdadero cuando se señala como en el caso del perro, que el movimiento de la cola y el ladrido es instintivo pero si ponemos un poquito más de atención a este tipo de conducta podremos observar que ellos deciden cuándo y hacia quien dirigirlo, lo que implicaría un grado de razonamiento inteligente aunque primario y si ustedes tienen mascotas notaran como este tipo de comportamiento influencia e incluso manipula a los dueños para sacarlos a pasear o prestarles atención.
Una clara respuesta a nuestras emociones son las lágrimas, algunos lloramos de tristeza o alegría, pero ¿Qué pasa con los animales?, son capaces de expresar con lagrimas sus estados de ánimo o solo es un mecanismo fisiológico.

 

¿Qué animales se puede decir que verdaderamente derraman lágrimas y por qué?

Crocodylus porosus.- Los cocodrilos una vez que salen del agua a la superficie requieren humedecer sus ojos; al igual que al comer a su presa necesitan eliminar el exceso de sales ya que no pueden hacerlo por los riñones; por estas razones es que sus glándulas segregan lagrimas aunque claramente se puede notar que no lo hacen por expresar sentimientos.
Las gaviotas.- Estas aves al estar constantemente en el mar para atrapar a su presa consumen agua salina que necesitan desechar de su organismo por lo que; sus glándulas ubicadas en la parte superior de cada ojo segregan lágrimas lechosas que se escurren por sus picos de color blanco y es común verlos sacudiéndose para eliminar dichas lágrimas.
En el caso de los albatros el lagrimeo no sólo cumple la función de eliminar sales sino que también se manifiestan durante danzas rituales, peleas o antes de comer.
Mamíferos.- se dice que las focas cuando se agitan ó están acorraladas por algún motivo sienten tanto temor que pueden llorar. En el caso de la nutria del Mar el Naturalista George Steller menciona que al separar a la madre de sus crías se sienten tan desoladas que al parecer lloran.

¿Quiénes demuestran con mayor facilidad sus sentimientos? ¿Acaso los humanos o los animales?

Me pareció muy interesante algo que leí en internet del Científico Charles Darwin que mencionaba que los seres humanos reprimimos o escondemos nuestros sentimientos en los sueños y es por esta razón que los psicoanalistas están constantemente estudiándonos para conocer el porqué de nuestras emociones, es decir interpretarlas, pero no van más allá de lo que para ellos es importante y lo que habitualmente nos preguntan es “¿Qué le hace sentir eso?”,palabras difíciles de contestarlas o simplemente no lo sabemos; esto es lo que Freud denomina en su obra “emociones inconstantes” y lo que se busca es sacar los sentimientos a flote. Entonces se dan cuenta de cómo los humanos tratamos de esconder nuestras emociones pero en cambio los animales son capaces de demostrarlas de la mejor forma y no necesitan soñar para sentirlas. Si a un gato le gusta lo que le haces, ronronea y se frota contra tus piernas como pidiendo más, un perro menea la cola como señal de alegría al verte y así hay infinidades de expresiones de los animales o ¿creen que es nuestra imaginación acerca de lo que queremos ver?

 

Perros sintientes de Charles Darwin

Charles Darwin menciona como anécdota su relación de amistad con su perra de nombre Nishay de las preguntas que él se hacía con relación a este hermoso animal; lo cual quiero compartirlo con ustedes:
"Me encantan los perros; siempre he visto claramente que llevan una vida emocional intensísima. “No, Misha, nada de pasear ahora”. “¿Qué?”. Las orejas se levantaban. “He oído bien?”. “Lo siento, Misha, pero no”. Inconfundible, Misha agachaba las orejas y se tiraba al suelo. No cabía duda de que su decepción era total. Igualmente claros eran la intensa dicha que sentía al decir yo. “De acuerdo, trae la correa, vamos a dar un paseo”, y el placer que sentía Misha al pasear, al adelantarse corriendo para perseguir alguna hoja, al volver luego sobre sus pasos, al salir disparado hacia el interior del bosque y aparecer nuevamente delante de mí. La satisfacción cuando volvíamos a casa, encendíamos la chimenea y yo me sentaba a leer y él descansaba a mi lado, su cara apoyada en mi rodilla, era igualmente visible. Cuando se hizo viejo y ya no pudo andar tan bien como antes, yo casi podía verlo visitando con la imaginación los escenarios de su vida anterior. ¿Nostalgia, en un perro? Bien, ¿por qué no? Darwin opinaba que era posible."

¿Qué pasa con los delfines en cautiverio?

El caso de los delfines es un tema bastante particular, en los enormes acuarios donde se presentan se ven aparentemente contentos y emocionados cuando sus cuidadores se meten con ellos en el agua para poder jugar pero ¿a caso detrás de esta felicidad que ofrecen a sus espectadores se encuentra la tristeza por estar en cautiverio?, buscando información acerca de este tema encontré lo que dice George Adamson, quién se hizo famosa con su libro Nacida libre, decía en su autobiografía.
“Un león no es un león si sólo tiene libertad para comer, dormir y copular. Merece ser libre para cazar y escoger su propia presa; para buscar y encontrar a su propia compañera; para luchar por su territorio y retenerlo; y para morir donde nació: en la Naturaleza. Debería tener los mismos derechos que nosotros”.
Me parecen palabras certeras pero ¿qué opinan los especialistas en delfines con relación al comportamiento y emociones que diariamente observan durante su trabajo con ellos? algunos simplemente no responden porque no quieren hacer conjeturas que tal vez se los pueda catalogar de ANTROMORFISTAS, es decir atribuir características humanas a animales no humanos lo que sería una blasfemia para la ciencia, pero esta situación es contradictoria porque hay muchas historias sobre el afecto mutuo entre investigadores y delfines donde cada uno expresa sus emociones: los abrazan, los miman, se sienten parte de ellos que inclusive les cuesta irse a sus casas porque no quieren dejarlos, entonces ¿qué pasa? ¿La ciencia tiene el poder para saber lo que es bueno y malo?

¿Pero que hacen aquellos animales que según los científicos no sienten emociones?

Algunos relatos que encontré en la web, de los cuales extraigo la esencia de cada uno, que me gustaría que los leyeran y que piensen si los animales acaso no expresan sus emociones:
“Una perra en la calle a la que un coche ha atropellado a su cachorro, la noche se llena de aullidos mientras llora a su cría.
Mi perra Milli tuvo a un cachorro que un perro mató. Estuvo llorando durante una semana mientras lo buscaba por todas partes.
Cuando una cría de chimpancé muere, la madre llevará su cuerpo con ella durante varios días.
El gorila Koko, mientras estuvo en cautividad, hizo amistad con un gato y cuando éste murió, lloró y lamentó su muerte.
¿Has escuchado alguna vez el llanto solitario de un ave olvidada por el resto de la bandada? ¿Has visto las lágrimas de una vaca mientras corre desesperadamente detrás del camión que se lleva a su cría al matadero? Yo sí y es como una permanente herida abierta dentro de mi corazón. Cuando detengo a un camión que transporta ilegalmente búfalos al matadero y aparecen cincuenta criaturas tropezando entre ellas en un espacio para ocho, veo sus rostros húmedos con las lágrimas del terror y el dolor.
Las crías de mono llaman a gritos a sus madres cuando están hambrientas y cuando son destetadas tienden a gritar más y más. Al principio sus madres responden a las llamadas de desesperación, sin embargo, cada vez acuden menos y progresivamente las crías dejan de gritar y se arman de valor para encontrar su propio alimento. Al igual que los niños lloran cuando están asustados o heridos, los chimpancés lloran si algo terrible les está ocurriendo sin embargo, cuando se los abraza, dejan de llorar
Cuando una rata llora porque tiene frío o ha caído de su madriguera, a menudo su madre la lleva de nuevo con ella.
Cuando un elefante muere, todo el grupo lo rodea y llora su muerte y cuando una cría resulta herida, la madre no lo abandona aunque ello signifique sentarse en la vía de un tren. Las crías de elefante en particular producen un sonido muy triste e intenso”.

 

¿Qué pasa con la Ciencia? se ciega ante los hechos

 

La ciencia en este tema parece ir a pasos muy cortos, si hablamos acerca de la psicología todavía vemos que solo analiza la conducta y estado físico que presentan los animales siguiendo la línea de la evolución para explicar su existencia pero no busca saber sus estados mentales que reflejarían el porqué de sus conductas o emociones. La etología es una nueva disciplina que estudia el comportamiento de los animales dando explicaciones causales y funcionales pero no emocionales por ejemplo si un perro se aparea es para seguir su ciclo de reproducción y no porque se ha enamorado.
Pero pensemos ¿qué ha hecho la ciencia durante este tiempo? específicamente en el lapso de 1960 que se permitió abiertamente la experimentación en laboratorio con animales prácticamente segándose a la posibilidad de que los estos tengan sentimientos, o si no, como explicar a la gente la crueldad de las pruebas a los que se los someten, ellos simplemente hablan de un dolor que no se parece al ser humano para justificarse. Un ejemplo claro es la experimentación con chimpancés a los cuales se los aísla y se los someten a numerosas pruebas para comprobar sus teorías científicas en mejoras del ser humano, para nuestra vida útil, pero en desgracia para estos seres vivos, ellos se desvinculan de obligaciones morales hacia estos seres ya que si estos fueran humanos se estaría atentando en contra de su vida emocional, provocándoles soledad y angustia mental, cargos que de ser provocados en contra de humanos, son penados por la ley en contra de los experimentadores.
Recientemente, Sue Savage-Rumbaugh, científica del Yerkes Primate Center en Atlanta (Georgia), escribió lo siguiente en el prefacio de su libro Ape Language:
“Si se mira más allá de su cara, cuya forma es ligeramente distinta, es posible leer las emociones de los monos con tanta facilidad y exactitud cómo se leen las emociones y los sentimientos de los seres humanos. Hay pocos sentimientos que los monos no compartan con nosotros, exceptuando quizás el odio dirigido contra uno mismo. No cabe duda de que sienten y expresan euforia, dicha, culpa, remordimiento, desdén, incredulidad, temor reverencial, tristeza, asombro, ternura, lealtad, cólera, desconfianza y amor. Tal vez algún día podremos demostrar la existencia de tales emociones en un nivel neurológico. Hasta entonces, sólo los que viven e interactúan con monos tan de cerca como con miembros de su propia especie podrán comprender la inmensa profundidad de las semejanzas entre la conducta del mono y la del hombre”

Publicaciones científicas de la vida emocional de los animales

·         Hay pocos libros que han dado importancia ha este fascinante tema, entre ellos tenemos: 
Jeffrey M. Masson y Susan McCarthy son los autores del excelente libro “Cuando lloran los elefantes” (Ediciones Martínez Roca).
·        The Question of Animal Awareness, de Donald Griffin. Atacado en muchos ámbitos cuando se publicó en 1976.
·         Animal Thought, Dr. Stephen Walker.

¿Qué dicen los expertos en vida Salvaje acerca de este tema?

Hay poca información científica acerca de este tema tan controversial pero si buscamos relatos de expertos que documentan sus trabajos en el campo con animales, podremos observar como: al igual que el hombre pasan por múltiples emociones en su vida diaria; es como una novela donde todos juegan un papel importante y nosotros somos los espectadores.
Una prueba de estos estudios de campo señalan algunas similitudes entre humanos y animales; como es el caso de los mamíferos jóvenes y aves que lloran con desesperación cuando se los separa de sus madres ó algunos expertos inclusive coinciden en que el grito de un cachorro de oso que ha sido alejado de su madre emite un sonido muy parecido al llanto del bebé humano.

Nuevas investigaciones

“Una investigación científica ha descubierto que las células fusiformes que durante tiempo se creyeron exclusivas en humanos y otros grandes simios, también están presentes, en la misma zona del cerebro, en ballenas jorobadas, rorcuales, orcas y cachalotes. Esta región cerebral está relacionada con la organización social, empatía e intuición sobre los sentimientos de los demás. Las células fusiformes son importantes para procesar las emociones y es probable que de buscarlas en otros animales también serán encontradas."
“La investigación neurocientífica también ha demostrado que los elefantes tienen un enorme hipocampo, una estructura cerebral en el sistema límbico e importante para procesar las emociones. Todos los mamíferos, incluyendo los humanos, comparten estructuras neuroanatómicas, por ejemplo, la amígdala y el hipocampo, y rutas neuroquímicas en el sistema límbico relacionadas con los sentimientos”.

Mencionemos algunos ejemplos cotidianos de dueño de perro que manifiestan haber observado en su mascota.


Inteligencia: Un perro roba una servilleta a su propietario y para no ser alcanzado comienza a correr alrededor de la mesa. El dueño sumamente enojado comienza a perseguirlo. Por supuesto el perro corre más rápido que él. El humano, poseedor de una gran inteligencia, decide dar la vuelta y corre para el lado opuesto intentando de esa manera atrapar al perro. Para su sorpresa el perro hace lo mismo. Conclusión el dueño del perro, agotado y sin poder agarrar a su animal decide esperar a que éste se digne a dejar la servilleta. Evidentemente el perro se enfrentó a un problema y lo resolvió de una manera adecuada.
Imaginación: está comprobado que los perros sueñan. Cuando un perro sueña suele emitir sonidos diversos, tales como gemidos, gruñidos o suaves ladridos y realizar pequeños movimientos con su cuerpo. Seguramente deben ser capaces de imaginar cosas, un componente básico de la capacidad del pensamiento.
Depresión (tristeza): una familia sale de vacaciones y decide dejar a su perro en un pensionado canino. El animal presenta anorexia (deja de comer), adipsia (deja de beber) y permanece indiferente a todo tipo de estímulo.
Odio: en el vecindario hay un niño que habitualmente pasa por una casa donde hay un perro tras una reja para moléstalo, provocando en el animal la acción de ladrar con furia cada vez que lo ve pasar al niño. En la casa donde vive el perro habitualmente van amiguitos con los cuales el perro presenta un comportamiento ejemplar. Un día el dueño del perro lo saca a pasear y se sorprende al percibir que su perro intenta hacer daño a un niño en la calle por lo que debe retenerlo de la correa con fuerza para evitar que lastime al niño caso contrario el niño habría sido blanco de la agresión del perro.
Amor: una familia convive con tres perros. Uno de ellos muere. La familia consternada decide enterrar al animal en el jardín de la casa. Los otros dos perros están al lado de los humanos durante el entierro. Una vez finalizado el mismo la familia se retira del lugar. Los perros se quedan. Una de las personas los llama. Los perros acuden pero luego regresan al lado de la tumba. Durante tres días los perros permanecen allí la mayor parte del día. Al cuarto día la familia decide consultar con un especialista para tratar de terminar con el sufrimiento de los perros.

Comentario

Los animales son seres vivos como nosotros, no debemos buscar explicaciones científicas para saber cómo actuar con ellos o si podemos seguir exponiéndolos a pruebas de laboratorio, estamos buscando la forma de justificar nuestros actos que al parecer no son tan buenos. Con este articulo he tratado de concientizar en las personas el amor hacia los animales y el respeto que todos se merecen, no es necesario ser inteligentes o hablar, hay muchos seres humanos que tampoco poseen estas características y sus familias no los discriminan, todos formamos parte de este planeta seamos más recíprocos en beneficio de todos y tendremos un mundo mejor.

Imagen:: 

Malo

Fuente: Sugey
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Imágenes: Por saborista; Ikiam
Tratando de corregir gramática por Ikiam